martes, 23 de septiembre de 2008

consecuencias de nuestro descuido


El cambio climático, cíclico o incrementado por la acción del ser humano, está generando ciclones y lluvias torrenciales atípicas en distintas regiones del globo terráqueo.
Así, las inundaciones y desmoronamientos de tierra provocados por las lluvias en el sur de China mataron al menos a 66 personas y dejaron 12 desaparecidos en los últimos cuatro días, informaron medios estatales, según AFP.
Las lluvias causaron estragos en las provincias de Guangdong, Guangxi, Guizhou, Hunan, Fujian y Jiangxi, y dejaron 600.000 refugiados.
También el estado australiano de Nueva Gales del Sur afronta inundaciones, que crecen y se agravan por la copiosa lluvia que no cesa de caer desde el pasado viernes. Se han reportado ocho muertos, en lo que ya se han calificado como las peores tormentas de los últimos 30 años.Por otra parte, las inundaciones causadas por el ciclón Gonu, que arrasó el sur de Irán la semana pasada, dejaron 23 muertos y ocasionaron daños que ascienden a más de 200 millones de dólares. Gonu causó 70 muertos en Medio Oriente.
Entretanto, en Colombia, la temporada de lluvias dejó en la ultima semana más de 50.000 personas afectadas y cientos de hectáreas de cultivos anegadas en una región de la costa norte del país.
Hasta ahora, la Cruz Roja ha reportado 55 muertos, 113 heridos y 12 desaparecidos en todo el país.

Que esta en via de extincion?

Las fuentes, los manantiales, las cuencas o cañadas están en acelerada vía de extinción, hay cambios de clima y de suelo, inundaciones, sequías y desertización. Pero es la acción humana la más drástica: ejerce una deforestación delirante, ignora los conocimientos tradicionales sobre todo de las comunidades indígenas locales, retira el agua de los ríos de diferentes maneras, entre otras con obras de ingeniería, represas y desvíos.

Al aumentar la poblacion...


Con el crecimiento de la población del mundo y el aumento del uso de agua por persona, la demanda de agua dulce se está elevando enormemente. Pero los suministros de agua dulce son limitados y se cierne sobre ellos la amenaza de la contaminación. Para evitar una crisis, muchos países deben conservar agua, reducir la contaminación, regular el suministro y la demanda y contener el crecimiento de la población.
La creciente necesidad de lograr el equilibrio hidrológico que asegure el abasto suficiente de agua a la población se logrará armonizando la disponibilidad natural con las extracciones del recurso mediante el uso eficiente del agua

causas de la sequia


Durante una sequía desaparece la vegetación y se pierden las cosechas lo que afecta a animales y personas, como la hambruna que asoló Etiopía a mediados de los años 80 y que mató a. un millón de personas.
Según la zona del mundo, la sequía tiene distintos significados, porque, entre otras cuestiones, depende de la demanda de agua que haya. No obstante, lo que está claro es que este desastre no es sólo algo físico, ya que no está en función únicamente de cuánto llueve, sino de cuánta agua es necesaria para cubrir las necesidades básicas.
Las caras de la sequía Ausencia de lluvias y cultivos extensivos fueron los culpables de que, por ejemplo, el mar de Aral sólo tenga el 30 por ciento del volumen de 1960. Izquierda, una imagen de la desnutrición, consecuencia directa de una sequía.

Un fenómeno devastador que destruye totalmente

La sequía es un fenómeno devastador que, a diferencia de otros desastres, destruye una región de forma paulatina asentándose en ella y afectándola durante largo tiempo. Es, en realidad, un componente normal del clima que acaece casi todos los años en alguna parte del mundo. “En general, se dice que se trata de un período prolongado de precipitaciones insuficientes en relación con el promedio de varios años en una región”, afirman los especialistas de la Cruz Roja Internacional. Y agregan: “la carencia de lluvias da lugar a que no haya un caudal suficiente de agua para las plantas, los animales y la población. La sequía provoca otros desastres: inseguridad alimentaria, hambruna, desnutrición, epidemias y desplazamientos de poblaciones de una zona a otra

Falta de agua y mucha pobreza


Una de las principales causas de pobreza en el mundo, que está empujando a 135 millones de personas a emigrar de sus países, según un informe de la ONU, es la sequía. En la actualidad, Burkina Faso, Níger, Mali y Mauritania son las cuatro naciones sobre las que se cierne especialmente. En Níger, según las últimas estimaciones de la Cruz Roja Internacional, están en peligro entre 2.500.000 y 3.000.000 de personas; 2.200.000, en Mali; 800.000, en Mauritania y 500.000, en Burkina Faso. En total, ante la persistente falta de lluvias, al sur de África entre 10 y 12 millones de personas se enfrentan a una grave escasez de alimentos. En la foto: la desnutrición infantil es consecuencia directa de las sequias.

continente africano




La sequía también amenaza al continente africano, que ha visto reducidas las lluvias de una manera tan alarmante que cerca de 38 millones de personas se encuentran en peligro a causa del hambre por falta de agua. En esta crisis se ven afectados los tres extremos africanos: el oriental (con Etiopía y Eritrea), el occidental (Mauritania), y el sur del continente (con Malaui, Zimbaue, Zambia y Mozambique), donde la sequía ha perjudicado seriamente las cosechas y el ganado.


La ONU denuncia que la sequía es una de las principales causas de pobreza en el mundo y que está empujando a 135 millones de personas a emigrar de sus países. El África sub-Sahariana, el Sahel y el Cuerno de África son las zonas más afectadas del mundo. Según algunas predicciones, más de 60 millones de personas de esta zona emigrarán al Magreb y a Europa antes de 2020.
Sin embargo, si bien la sequía ha sido el detonante de la crisis alimentaria que sufren muchos países africanos, las causas reales son complejas y varían de un país a otro. Reflejan una mezcla de pobreza, tiempo errático, gobernabilidad pobre y unas determinadas condiciones sociales y económicas. Son causas más de tipo estructural. La sequía no tiene porqué conllevar inevitablemente la hambruna, y prueba de ello es que una sequía de características similares en otro punto como Europa no tiene ni de lejos las mismas consecuencias que en África.